Correr fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea, lo que puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Es una excelente forma de quemar calorías y puede ayudar en la pérdida de peso o en el mantenimiento de un peso adecuado.
Correr tonifica los músculos de las piernas y mejora la densidad ósea, lo que es importante para prevenir la osteoporosis.
Con el tiempo, correr mejora tu resistencia y capacidad aeróbica, lo que te permite realizar otras actividades físicas con mayor facilidad.
Correr libera endorfinas, lo que puede mejorar tu estado de ánimo y reducir el estrés y la ansiedad. Muchas personas experimentan una sensación de euforia conocida como "subidón del corredor".
La actividad física regular, como correr, puede ayudarte a dormir mejor y a sentirte más descansado.
Correr puede ser una actividad social, ya sea uniéndote a un grupo de corredores o participando en carreras, lo que te permite conocer a nuevas personas.
Alcanzar metas de carrera o simplemente mejorar tu rendimiento puede darte una gran sensación de logro y aumentar tu confianza.